Revolución de las Conciencias contra la Hipocresía de la Oligarquía Regia

José Múzquiz

Amigos, en Nuevo León la oligarquía empresarial no solo hace negocios. Controla las políticas públicas. Mediante un fuertísimo lobbying, patrocinios a partidos, a fundaciones y cooptando ONGs imponen su agenda. Quieren más agua para sus industrias, menos regulaciones ambientales y proyectos como el fracking que amenazan los mantos acuíferos de la región.

Ante esos hechos, organizaciones de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas se organizan contra su expansión. El fracking no es progreso. Contamina agua, genera sismos inducidos y beneficia solo a unos pocos mientras el pueblo paga las consecuencias ambientales y de salud. Monterrey y su área metropolitana ya enfrentan crisis hídrica. Sacrificar más recursos por intereses privados es inaceptable.

CEMEX, emblema de esa oligarquía mexicana, está profundamente involucrada en la destrucción de Palestina. Su filial israelí Readymix Industries ha suministrado cemento y concreto para el Muro del Apartheid, colonias ilegales en Cisjordania, puestos militares y proyectos en territorios ocupados. Lucran directamente con la ocupación y la tragedia en Gaza. Más de 72 mil palestinos han muerto desde octubre de 2023, miles de cadáveres bajo los escombros, mientras construyen sobre esa devastación. Más de 130 organizaciones mexicanas y latinoamericanas les han exigido terminar su complicidad con estos crímenes. Basta de hipocresía.

La oligarquía regiomontana representa el modelo neoliberal extractivo, hipócrita y dependiente de intereses extranjeros, sobre todo de USA. Defiende un sistema que saquea recursos locales, ignora el daño ambiental y se alinea con potencias que priorizan el control y la especulación.

Mientras tanto el mundo cambia a pasos agigantados. El sistema unipolar neoliberal se fractura. China representa el camino alternativo. Capital productivo, soberanía estatal y multipolaridad. Tan solo el año pasado en 2025 invirtieron más de 8,600 millones de dólares en América Latina y el Caribe, generando más de 36 mil empleos en la región. México fue uno de los principales destinos por número de proyectos. No vienen a saquear. Traen infraestructura, tecnología y planes a largo plazo con control estatal que prioriza desarrollo real sobre especulación financiera.

En USA también avanzan propuestas de inversiones chinas por cientos de miles de millones. Alfredo Jalife lo ha explicado con claridad. Estamos en un mundo multipolar donde China, con Rusia y otros, redefine las reglas. Pactos pragmáticos, fin de la hegemonía absoluta de Washington y énfasis en soberanía y desarrollo compartido. Raúl Rubio Cano y analistas locales han denunciado durante años cómo la oligarquía regiomontana se alinea con intereses que exprimen al pueblo mientras ignoran el cambio global.

La oligarquía local no solo defiende su botín actual. Busca imponer sus candidatos y fichas en las próximas elecciones para seguir controlando Nuevo León a su favor, contra cualquier proyecto de soberanía o beneficio popular.

Entender esta realidad desenmascara la hipocresía local y abre la puerta a otros caminos posibles. Es una realidad. El sistema económico predominante está mutando rápidamente y los chinos marcan el rumbo con inversión productiva. O nos alineamos con el futuro multipolar o seguimos atados a un modelo extractivo que solo enriquece a unos cuantos a costa del pueblo y el medio ambiente.

Esta es parte de la revolución de las conciencias que tanto hemos impulsado. La conciencia colectiva es la clave. Asi que a difundir y exijamos soberanía real, agua limpia, paz en Palestina y alianzas que beneficien al pueblo de México, no solo a las élites.

Estamos con la 4T.

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