El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez anunció que su país solicitó una sesión de la ONU para el 7 de julio contra el bloqueo de Estados Unidos y denunció las presiones de Washington para impedir el debate.
En conferencia de prensa, subrayó que la agresión multidimensional de Estados Unidos contra Cuba “no consiste en un peligro porvenir o una amenaza futura, es un crimen de lesa humanidad en plena ejecución”.
Denunció que el cerco energético y otras medidas de intensificación extrema del bloqueo constituyen “un acto de genocidio tipificado también como un castigo colectivo y una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de las cubanas y cubanos y del derecho internacional humanitario”.
El canciller afirmó que Cuba no es ni puede ser una amenaza para Estados Unidos, una gran potencia militar y nuclear.
“El bloqueo y la política de agresión y hostilidad del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba es una amenaza para la existencia y el bienestar del pueblo cubano, para el ejercicio de sus derechos humanos”, subrayó.
Bruno Rodríguez recordó que el bloqueo ha sido condenado en 31 ocasiones por la Asamblea General con el respaldo de la inmensa mayoría de la comunidad internacional, y expresó su certeza de que ese respaldo se mantendrá en la próxima sesión.

Denunció que el gobierno estadounidense ha desplegado “un esfuerzo inconcebible” para impedir la sesión, utilizando presiones, chantajes y amenazas contra gobiernos y cancillerías de otros estados.
“La misión permanente de los Estados Unidos en Nueva York amenaza con realizar acciones procesales para impedir que la Asamblea General pueda reunirse y deliberar sobre este tema”, afirmó.
El canciller cubano reveló que el aparato diplomático del Departamento de Estado está tratando de impedir que la Asamblea General pueda considerar un tema de interés global, utilizando presiones y amenazas para intimidar a los Estados miembros.
“Tratan de censurar su voz y su derecho a pronunciarse sobre un asunto directamente relacionado con la paz y la seguridad internacional y con el bienestar de todo un pueblo”, agregó.
Expresó su confianza en que la inmensa mayoría de la comunidad internacional respaldará a Cuba en la sesión del 7 de julio, lo que consideró “respaldar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”.
Recordó que “la Asamblea General, el órgano más democrático, universal y representativo de las Naciones Unidas, podrá abordar esta cuestión con objetividad y seguramente en apego a los propósitos y principios de la Carta”.
“Se trata de una situación urgente porque la agresión multidimensional del gobierno de Estados Unidos contra Cuba ya está en curso y se intensifica. Sus daños humanitarios son crecientes, los sufrimientos y privaciones que provocan a nuestro pueblo aumentan cada día”, concluyó.
El debate que anunció el Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en la Asamblea General de Naciones Unidas se titula “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Las revelaciones del canciller cubano Bruno Rodríguez sobre los tres documentos de circulación clandestina que Washington utiliza para presionar a cancillerías de todo el planeta, evidencian el nivel de descomposición de su política exterior:
- El manual de la asfixia extraterritorial: Un documento explícito de amenazas punitivas a terceros países, empresas y bancos. Washington ya ni siquiera disimula la ilegalidad de sus leyes; le dice textualmente a estados soberanos que, tengan o no vínculos con Cuba, deben alinearse a su estrategia de aislamiento bajo el riesgo de ser demolidos financieramente. Es la dictadura del dólar en su estado más puro.
- El pánico a la verdad en la ONU: Ante la inminencia de la votación tradicional de octubre, el departamento de Estado destila un libreto de presiones brutales para que los diplomáticos del mundo den la espalda a la justicia o alteren sus discursos. Le temen al aislamiento internacional que año tras año sufren en la Asamblea General.
- La mentira geopolítica sobre Ucrania: El tercer documento expone una burda campaña de difamación sin una sola prueba material, con el burdo objetivo de presentar a Cuba como parte beligerante en el conflicto europeo. Una infamia insostenible.
Lo que se ventilará el próximo 7 de julio en Nueva York no es solo la situación de Cuba. Lo que se defiende es la vigencia de la Carta de las Naciones Unidas:
- La igualdad soberana de los Estados.
- La no injerencia en los asuntos internos.
- El derecho inalienable de los pueblos a su libre determinación.












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