Lucilda Pérez Salazar
Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre 1981 y 2014 sólo 30 países privatizaron total o parcialmente las pensiones públicas contributivas.
De éstos, 14 países son de América Latina: Chile, Argentina, Colombia, Perú y México, entre otros; 14 pertenecen a Europa Oriental, como Hungría, Rusia, Bulgaria y Letonia; y dos son países africanos: Nigeria y Ghana.
La mayoría de los países del mundo no privatizaron sus pensiones. Ningún país desarrollado, como Estados Unidos, Canadá, Francia o Alemania, sustituyó su sistema público de pensiones por un sistema privado de cuentas individuales.
- Después de tres décadas del fracaso de la privatización de las pensiones, 18 de los 30 países que privatizaron sus sistemas (60%) revirtieron el proceso y regresaron a esquemas públicos.
- Estos países dieron marcha atrás a la privatización de las pensiones al observar los resultados negativos del nuevo sistema de capitalización individual, entre ellos:
1.- Costos fiscales muy altos y prolongados por la transición de un sistema a otro, debido a que los gobiernos tienen que reconocer los derechos adquiridos por los asegurados del sistema anterior de reparto.
2.- Bajos montos de las pensiones (tasas de reemplazo equivalentes al 25% o 30% del último salario del trabajador).
3.- Elevados costos de administración de los ahorros, derivados de las altas tasas y comisiones que cobran las administradoras privadas (AFORE).
4.- Estancamiento o incluso disminución de la cobertura de la población con acceso a la seguridad social.
5.- Mayores riesgos para el ahorro de los trabajadores, al ser invertido en el mercado financiero (Bolsa de Valores y otros instrumentos financieros).
6.- Nula o muy limitada transparencia y rendición de cuentas. Los trabajadores no tienen acceso al proceso de generación de sus rendimientos, mucho menos a su evaluación ni, por supuesto, al conocimiento de las ganancias obtenidas por las AFORE o sus intermediarios.
- El rechazo a los sistemas privados de pensiones se incrementó cuando las tasas de reemplazo (pensiones) se desplomaron y la insuficiencia de las pensiones se convirtió en un problema grave debido a la falta de protección en la vejez.
- Algunos países, como Venezuela, Argentina, Hungría y Rusia, pusieron fin al sistema de cuentas individuales, transfiriendo todos los fondos al sistema público de reparto.
- Otros países, como Bulgaria, lo hicieron parcialmente, ofreciendo a los afiliados la opción de volver al sistema de reparto.
- Algunos más, como Polonia, adoptaron un sistema mixto, reduciendo la tasa de cotización a las cuentas individuales de 7% a 3%, transfiriendo la cotización restante al sistema público.
- En estos países, fueron los gobiernos quienes decidieron e implementaron la reversión de la privatización de las pensiones mediante la expedición de nuevas leyes de seguridad social.












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