José Múzquiz
A mis Amigos y a la comunidad de Nuevo León:
Esto NO es una cortina de humo, ni una distracción para tapar otros escándalos, ni mucho menos una caja china como piensan algunos.
Al contrario: es momento de hablar con la verdad sin tapujos y con datos duros.
La contaminación en Monterrey es un problema serio, complejo y que nos toca a todos. Por eso debemos atacarlo en TODOS los frentes, sin favoritismos ni excusas.
De acuerdo con el reporte de Cómo Vamos Nuevo León, basado en el Inventario Nacional de Emisiones de Contaminantes Criterio 2016 (SEMARNAT), las pedreras (extracción de minerales no metálicos) representan aproximadamente el 20% de las emisiones totales de PM10 en el Área Metropolitana de Monterrey. Las industrias fijas aportan más. Sí, pero el polvo de las canteras no es un detalle menor. Durante la pandemia, cuando muchas operaciones se detuvieron, en zonas cercanas a las pedreras la concentración de PM10 bajó hasta un 40%. Los números no mienten.
Hoy quiero hablarles con el corazón de un lugar que duele: la Sierra de Picachos, uno de los últimos pulmones verdes que nos quedan en el Estado.
Esta sierra captura agua para nuestros mantos acuíferos, protege la biodiversidad y debería ser un refugio de aire puro. Pero hoy está siendo herida por operaciones de pedreras: nubes espesas de polvo PM10 que provocan alergias, enfermedades respiratorias, arroyos secos como el Sardinas y el Pescado, y un paisaje que se desmorona con cada explosión. Nuestros hijos, nuestros padres y nuestros vecinos respiran ese polvo todos los días.
No se trata de eliminar las pedreras de un día para otro. Ellas nos dan el material esencial para construir casas, calles y el metro que todos usamos, y generan empleos importantes. El verdadero problema es operarlas sin control, sin tecnología moderna y sin respeto al entorno.
Existen soluciones reales y probadas en otros países:
Mega domos inflables y cubiertas para atrapar el polvo
Riego constante, pantallas cortavientos, caminos pavimentados (obvio con agua reciclada),
supresores de polvo y obligación de restaurar las zonas explotadas.
Usar el Impuesto Verde de forma transparente para financiar estas mejoras reales, no solo para engrosar las arcas
Exijamos responsabilidad compartida a las grandes industrias, a las pedreras que operan fuera de norma (especialmente en Sierra de Picachos) y a las autoridades para que fiscalicen, sancionen y exijan tecnologías limpias.
Nuevo León merece respirar aire limpio sin tener que elegir entre progreso y salud.
Esto no es contra nadie… es a favor de todos nosotros. A favor de un futuro donde podamos construir sin destruir, crecer sin enfermarnos, y entregarles a nuestros hijos una sierra verde en lugar de un desierto de polvo.
¿Estás con nosotros? Entonces comparte este mensaje, etiqueta a quien necesita leerlo y sumemos voces por soluciones reales, justas y urgentes.
La Sierra de Picachos y nuestro aire no pueden esperar más.
NuevoLeonRespira #SierraDePicachos #AireLimpioParaTodos #SolucionesReales
*Fuente del dato del 20% de PM10 por pedreras:
https://comovamosnl.org/wp-content/uploads/2023/10/Calidad-del-aire-durante-la-cuerentena-en-Nuevo-Leon-2020.pdf (Página donde se menciona explícitamente, basado en el Inventario Nacional de Emisiones 2016 de SEMARNAT).
COMENTARIOS DE LOS CIUDADANOS:
Roberto Flores
Se tiene que actualizar ley. Hay normas que les dan hasta 5 años a los infractores para actualizar sus fuentes d contaminación! Mientras sigamos respirando venenos!
Mauricio Benavides
Hay que reubicarlas porque de plano forzarlas a implementar medidas de mitigación, como en USA, simplemente no funciona. Lo mismo con la refineria, si no implementa medidas de mitigación es urgente reubicarla o cerrarla.
Juan Pablo Ramírez Campos
Las cinco empresas que más contaminan en Nuevo León:
Ternium, Cemex, Pemex,
Iberdrola y Nemak.
Que las corran a todas de la ciudad, y que cierren todas las pedreras. Hay una sobreventa de vivienda en la ciudad, ya no es necesario explotar y contaminar más.
Eve Yaz
Ternium es otra.















Leave a Reply