Linkedin: de red de negocios a lavadero político© (de hecho aplica a todas las redes y espacios digitales)

Por huggo romerom™

Hubo un tiempo —no tan lejano— en el que Linkedin era una red de negocios.
Currículums, estrategia, liderazgo, ventas, proyectos, ideas.
Hoy, en cambio, parece el lavadero comunitario de las comadres digitales, donde el chisme se disfraza de “análisis” y la frustración personal se vende como conciencia social.

Porque seamos claros:
lo que vemos no es debate, no es pensamiento crítico, no es análisis político.
Es berrinche.

Quejas sin pruebas.
Denuncias sin sustento.
Opiniones sin método.
Y resentimientos maquillados de ideología.

La narrativa es siempre la misma:

“A ella no le tocó esta vez.”
“A ella no la invitaron al guateque del fandango.”
“A ella no le dieron el contrato, el puesto, el reflectorcito.”

Y entonces arde Troya.


La guerra idiota de los bandos útiles

De un lado, los que se creen neoliberales o conservadores, usados —como carne de cañón— por los verdaderos neoliberales, esos que nunca escriben posts, nunca se exhiben y nunca discuten… porque mandan desde arriba.

Del otro lado, los que defienden al nuevo régimen, igual de usados, igual de prescindibles, convencidos de que están haciendo historia cuando apenas están haciendo ruido.

Ambos bandos creen que piensan.
Ambos bandos creen que luchan por una causa.
Y ambos bandos son, en realidad, soldados desechables de la crema y nata de las heces políticas.

Qué lástima verlos convencidos de que apoyan algo propio, cuando solo están amplificando agendas ajenas.


El negocio detrás del chisme

Los un poco más listos —ojo, solo un poco— ya entendieron el juego:
primero chismean,
luego se indignan,
después polarizan,
y al final… venden.

Cursos.
Mentorías.
Consultorías exprés.
PDFs milagro.
“Clases maestras” con conocimientos sacados de Google y Twitter.

No es activismo.
No es ideología.
Es marketing emocional barato.

Un mercado como cualquier otro, donde el escándalo es el anzuelo y la ignorancia el producto.


Analistas de la noche a la mañana

De pronto, LinkedIn amaneció lleno de:

  • analistas políticos
  • analistas económicos
  • analistas fiscales
  • analistas legales
  • analistas sociales

Todos con doctorado en Internet,
todos sin método,
todos sin marco teórico,
todos sin fuentes serias.

Creen ser una voz autorizada, pero solo logran exponerse y quedar vulnerables por su ignorancia.
Porque cuando usas lenguaje legal sin entender el derecho,
cuando usas términos económicos sin comprender la teoría,
cuando hablas de neoliberalismo sin haberlo estudiado…
no eres valiente: eres imprudente.

Y el ridículo es automático.


Neoliberales de utilería

De cada 10 publicaciones en LinkedIn, al menos 5 son de intentos de neoliberales que:

  • no entienden la teoría que dicen defender
  • confunden libre mercado con saqueo
  • llaman “comunismo” a todo lo que no les conviene
  • y descargan odio mal digerido por una guerra electoral que no perdieron ellos

La perdieron los políticos que ya no pueden robar como antes.
Y ahora lloran.
Y acusan.
Y se victimizan.

Cuando estos intentos de neoliberales realmente entienden la teoría que invocan, solo queda una reacción posible:

Poner los ojitos en blanco… y reír.


Vamos cerrando el papoy

Como dice mi hija:
“Vamos cerrando el papoy.”

Si no sabes, investiga de verdad.
Estudia por cultura.
Aprende por beneficio propio.

No salgas a defender causas que ni te van ni te vienen,
y que muchas veces van directamente contra ti.

LinkedIn no necesita más ruido.
Necesita pensamiento.
Método.
Silencio estratégico.

Porque hoy, más que una red profesional,
se ha convertido en un escenario donde muchos hablan…
y casi nadie sabe de qué demonios está hablando.

Jaque  Mate.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *