Contundente respuesta al usurero de Ricardo Salinas Pliego en X:
Lo que dices no nace de la verdad ni de un análisis serio. Sale de tu conveniencia y de tu resentimiento.
Hacer de la difamación tu forma de intervenir en la conversación pública no te vuelve auténtico; deja claro que te faltan argumentos y que necesitas inventar relatos para atacar a quienes no encajan en tu visión clasista. Y todavía hay quienes repiten ese desprecio, tratando de ligar el trabajo ajeno con corrupción, como si la dignidad dependiera de tu visto bueno.
Yo, José Ramón López Beltrán, no vivo de privilegios ni de favores ni de concesiones disfrazadas de moral. Como millones de mexicanas y mexicanos, trabajo, emprendo, pago impuestos y no necesito presumir para saber quién soy. A diferencia de ti, no construyo nada atacando, difamando o calumniando a otros; lo hago trabajando.
Es irónico que alguien que ha hecho su fortuna con modelos de negocio que endeudan a miles de familias (vendiendo productos básicos a precios inflados y con intereses abusivos) quiera dar lecciones de mérito y ética. Quien vive de encarecer la necesidad ajena no está en posición de señalar a quien simplemente vive con dignidad.
Esto no va de tiendas, ropa ni consumo, sino de coherencia, de respeto y de dejar de usar la difamación como espectáculo y la deshumanización como estrategia. México no necesita ni quiere mentiras, necesita responsabilidad, sobre todo de quienes tienen poder económico y un micrófono permanente.
La diferencia entre tú y yo es clara: yo no le debo nada al Estado ni al pueblo de México; tú, en cambio, te has enriquecido durante décadas beneficiándote de ellos. No necesito prepotencia ni humillar a nadie para justificar quién soy. El éxito real no se mide con insultos en redes sociales, sino con honestidad, principios, trabajo y conciencia.
Ojalá estos días te sirvan para reflexionar un poco y encontrar algo de humildad y sentido común.












Leave a Reply