Raúl A. Rubio Cano
“Si no lo hacemos nosotros ya nadie lo hará”, asegura Carlos Torres, que por 35 años ha ido recolectando palabras muy antiguas de nuestra lengua madre: el Español.
El pasado martes 3 de febrero del presente, dentro de la programación de los Círculos de Estudio que coordina el secretario general de Morena Nuevo León, René González, en las instalaciones de ese partido, se impartió conferencia para conocer algunos de los resultados obtenidos por esa larga indagatoria de Carlos Torres sobre palabras antiguas, pero, que hasta la fecha se utilizan en municipios de la parte central de Nuevo León y otras latitudes del noreste Mexicano, como lo es el caso de la región naranjera y en zonas como Raíces, en el municipio de Allende.
Recuperar estas palabras es un hito de la investigación cultural, un trabajo que desarrolló hace años Ricardo Elizondo, del ITESM; sin embargo, cuestiona Torres que a Elizondo le faltó investigación de Campo para darle finura y contundencia de “la razón de ser” de esas palabras, de su significado y uso.
Reconoce que se han dado ejercicios indagatorios en el tema por algunos historiadores de la entidad o región, pero que su trabajo de investigación por su parte va más allá por el ingrediente de su labor de campo y porque, sobre todo ello, hay la conciencia explicita para la indagatoria y defensa de nuestra identidad histórica y cultural. “Toda mi vida he sido activista, he luchado por causas justas, no soy un académico de escritorio o un historiador sin Patria y sin Bandera, soy de Nuevo León y tengo que defender mi tierra, sus costumbres, idioma y cultura”.
Señala Torres que las nuevas generaciones y el arribo en las últimas décadas de revolucionaria tecnología en la comunicación humana, han prácticamente borrado el pasado de esa riqueza de nuestras palabras antiguas, porque han caído en desuso, en la inconsciencia para su uso, porque sencillamente la realidad material ha cambiado y hemos entrado a una sociedad posindustrial que ya no convive con tradiciones y costumbres del antiguo Nuevo León y sus regiones histórico-culturales.

Por eso, urge que recuperemos los viejos de hoy esas palabras, porque ya nuestros hijos y nietos ya son otra realidad en la comunicación de su existir.
La larga tarea indagatoria de 35 años de Carlos Torres fue reconocida por su compañero de luchas y aventuras, el psicólogo Ángel Almaguer, en el mencionado evento, resaltando anécdotas de la vida inquieta de Torres, comentarios que hicieron amena la exposición de Carlos y permitió dar una idea certera de la labor humanista del activista e investigador social, para tan importante recuperación de nuestras palabras antiguas en Nuevo León.
Ya en mi libro “Sociedad Civil y Universidad, Historia de una problemática”, publicado por la UANL en 2002, comento esa labor y trascendencia de Carlos Torres y su acercamiento al Centro de Información de Historia Regional de la UANL, que dirigía el fallecido Celso Garza Guajardo, quien ofrecería editar un libro para la publicación de los materiales que entonces había arribado Torres, con sus investigaciones en el tema. Lamentablemente, Celso murió en esa Navidad y esa oportunidad de publicación se perdió, pero la llegada de Morena al poder político del país abre nuevamente una gran oportunidad para que esa indagatoria del Español antiguo y regional, y su “Grandeza” (recordado el último libro de AMLO) se le conozca y se evite el no contar con un registro de ello.
Palabras Antiguas
En la obra de Alonso de León, primer cronista del Nuevo Reino de León (principio del Siglo XVII), se ubican palabras como:
Pavico (calzón)
Embijado (embarrado)
Chifleta (indirecta)
Palabras de la Obra de Miguel Cervantes Saavedra de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (a comienzos de 1605):
Acequia (canal de riego)
Hato (atar un bulto de algo)
Apañar (capturar)
Asina (así)
Mesma (misma, igual)
Esas palabras se hablan a la fecha en el poblado de Raíces, al lado del Río Ramos, municipio de Allende, Nuevo León, México.












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