AL CULPAR A LA REFINERÍA DE CADEREYTA, SAMUEL TOMA LA BANDERA DE LA DERECHA Y EL HUACHICOL

–La implosión urbana es la causa de las pestilencias, y es tarea de la 4T resolverla

Benjamin Castro

Ya entrado en gastos electorales, el gobernador Samuel García lanzó a su secretario del Medio Ambiente, y a si mismo, a culpar a la Refinería de Cadereyta de Pemex, de las pestilencias que presentan en puntos de todo el área metropolitana, como si no fuera obvio que son resultado de la “implosión urbana” que sufrimos como resultado de montar un crecimiento de más del doble de población; industrias, negocios y un “boom inmobiliario” con cientos de nuevo edificios construidos en los últimos 15 años, sobre el mismo drenaje y la misma red de distribución de agua de hace 40 años o más.

Debajo de nuestros banquetas y calles se atoran los desechos sanitarios e industriales en esa red de drenaje como se atoran los miles de vehículos diariamente en las horas pico en avenidas como Morones Prieto, Constitución, Gonzalitos, Simón Bolivar, Gómez Morin, Lazaro Cardenas, la Carretera Nacional, Miguel Alemán, etc. Estos desechos se acumulan en las tuberías y las atascan, del mismo modo en que se llenan de pasajeros los autobuses y el Metro cuando miles de usuarios tratan desesperadamente de ocupar un lugar en esos vagones saturados.

Igualmente se saturan las líneas de trasmisión de electricidad en la temporada de mucho calor cuando los negocios, las escuelas, las universidades, las viviendas, etc., hacen uso del aire acondicionado o los ventiladores para mitigar el calor utilizando redes de trasmisión y distribución y transformadores de hace décadas.

Culpan a la refinería de Cadereyta con la obvia intención de desacreditar a los gobiernos y al partido de la 4T en tiempos pre electorales y, en el caso del gobernador, promover a MC y la posible candidatura de Mariana Rodríguez. Es obvio.

Pero también otros sectores lo hacen con la intención de causar un cierre o reducción de operaciones en la refinería para beneficiar a la importación de petrolíferos, especialmente gasolina desde Texas, y al engendro del libre comercio que es el Huachicol.

La única salida es rescatar los recursos públicos que maneja el gobierno de NL, hoy saqueados por políticos (PRIAMC) y banqueros (Banorte-Multiva-BBVA, etc), para iniciar un boom de construcción de infraestructura. Toda la que no se hizo en 40 años y mucho más.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *