¡DISCRECIONALIDAD Y CORRUPCIÓN EN EL SERVICIO MÉDICO DE LA SECCIÓN 50!

Profra. Lucilda Pérez Salazar

Por tantas quejas, apremios y desesperanzas de compañer@s maestros activos y jubilados que me llegan a diario sobre el servicio médico, manifiesto lo siguiente:

Terminó el periodo de la Directiva Sindical que encabezó Juan José Gutiérrez Reynosa y deja a nuestro Servicio Médico sumido en la peor de sus crisis: con una deuda (pasivo) enorme, un sensible desabasto de medicamentos, materiales e insumos necesarios para los procedimientos quirúrgicos y un enorme deterioro físico, sanitario y eléctrico en la mayor parte de sus instalaciones médicas.

Esta situación tiene causas evidentes:

  1. ADMINISTRACIÓN FALLIDA, CARENTE DE PROFESIONALISMO Y RESPONSABILIDAD.

Se caracteriza por:

  • Una gestión ineficaz de los recursos financieros, humanos y materiales de nuestro Servicio Médico, que pone en riesgo permanente la salud y la vida de los derechohabientes.
  • La ausencia de planeación estratégica y presupuestal.
  • Falta de control de los recursos financieros que el ISSSTELEON entrega a la Sección 50.
  • Compras opacas, que desvían recursos a actividades innecesarias, en detrimento de las prioritarias, como los medicamentos e insumos médicos indispensables.
  • Rotación de personal. Despido de los mejores médicos, sustituyéndolos por personal menos capacitado e incluso por practicantes.
  • Disminución de la calidad del servicio y de los productos médicos.
  1. MANEJO DISCRECIONAL, DESORDENADO Y FALLIDO DE LOS RECURSOS
  • Ingresan anualmente a la cuenta bancaria de la Sección 50 1,500 millones de pesos, provenientes, en un 98 %, de las cuotas y aportaciones de los trabajadores de la educación activos y jubilados.
  • Por ese mal manejo de los recursos, cada mes se genera un faltante (déficit) de 12 millones de pesos.

Estos faltantes mensuales, acumulados durante cuatro años y dos meses de gestión de la Directiva que se niega a soltar el cargo, acumulan una deuda (pasivo) de 450 millones de pesos.

¿Quién pagará esa deuda si la Directiva ya terminó su gestión?

Pues resulta que los administradores y responsables del Servicio Médico, Juan José Gutiérrez y Rafael Peña, no completan con los 1,500 millones de pesos y recurren a disminuir la cantidad de dinero destinada a la compra de medicamentos: de 30 millones mensuales que se destinaban a este rubro en el año 2025, los redujeron a 20 millones en el año 2026.

Aún más, aplazan los pagos a los proveedores de medicamentos, materiales de curación, los laboratorios, el Hospital Universitario y otras instituciones, generando con ello una deuda más grande e impagable.

Por eso hay faltantes de medicamentos e insumos. Los proveedores se niegan o demoran en surtir lo necesario porque la Secretaría de Finanzas de la Sección 50 no les paga. Les debe mucho.

  1. RENDICIÓN DE CUENTAS
  • La Sección 50 está obligada por ley a presentar al ISSSTELEON un informe mensual sobre el uso y destino de los fondos recibidos para proporcionar los servicios médicos.
  • Los informes que presenta el Sindicato son muy pobres, opacos y desorganizados. A veces repiten el mismo informe en dos meses consecutivos. No cuidan ni las formas.
  • Los reportes son cifras escuetas, sin facturas que los respalden. Lo más grave es que el ISSSTELEON no revisa estos informes y, si lo hace, aprueba y consiente la mala administración de los recursos.
  • La rendición de cuentas jamás existe para los agremiados y derechohabientes, a pesar de que la ley y el Estatuto obligan a las dirigencias sindicales a cumplir con este mandato constitucional.
  • Es increíble que, en la era de las altas tecnologías, a las personas que aportamos los recursos para sostener el Servicio Médico que presta la Sección 50 se nos vulnere el derecho de conocer cómo, cuándo y en qué se gastan los fondos financieros que aportamos.
  • La Directiva Sindical que concluyó su periodo el 4 de julio próximo pasado fue depredadora del Servicio Médico: desmanteló los laboratorios. El equipo e instrumental médico principal está rentado. Es cierto que remodeló fachadas de módulos e instalaciones médicas, porque ahí está la ganancia, pero, en cambio, redujo el abasto de medicamentos.

¡Llegó la hora de fiscalizar a fondo nuestro Servicio Médico mediante AUDITORÍA del organismo revisor del Congreso del Estado!

¡Llegó la hora de revisar actuarialmente la viabilidad técnica y financiera del Servicio Médico!

¡Llegó la hora de rescatar y reconstruir nuestro Seguro de Salud Médico!

¡Llegó la hora de que la Directiva Sindical que feneció el 4 de julio emprenda su retirada y ya deje de hacer daño!

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