El gobernador Samuel García está despertando a un magisterio universitario que por décadas ha permanecido pasivo porque su confort no había sido trastocado.
Pero ahora, el emecista y ambicioso gobernante Samuel García juega con fuego porque los profesores de la Uni dicen que no aceptarán una imposición en la rectoría.
Los grupos de poder en la UANL, de Medicina, FIME, FIC, FCFM, Biología y FACPyA ya están alistando tambores, y en los pasillos se escucha que los estudiantes saldrán a protestar contra el naranja del Movimiento Ciudadano.
Desde 2020, cuando Samuel García era senador y candidato, Mario Alberto Garza Castillo encabezaba la Comisión Estatal Electoral (CEE), y desde ahí resolvió a su favor como inexistentes diversas acusaciones de actos anticipados de campaña y promoción personalizada en su contra.
Y al inicio de su gobierno en 2021, con la consulta sobre la realización de un corredor integral de movilidad en las avenidas laterales al río Santa Catarina; mientras la mayoría de la Comisión consideró improcedente una solicitud de Samuel García por extemporánea, Mario Garza votó en contra de excluirlo.
Meses después, Garza Castillo dejó la CEE y asumió el cargo de Secretario General de la UANL, apoyado, según diversas versiones, por el gobernador Samuel García. Posteriormente, en 2033, Mario Garza llegó a la dirección de la Facultad de Derecho, y en 2025 asumió nuevamente la Secretaría General, recibiendo el apoyo público del mandatario estatal.

Ahora, rumbo a la sucesión de 2027, Mario Alberto Garza aparece como uno de los perfiles impulsados por Samuel García para llegar a la Rectoría que ocupa Santos Guzmán López, ya que, según versiones periodisticas, la semana pasada se reunió con directores universitarios para hablar de la sucesión y respaldar nuevamente a Mario Garza.
Sin embargo, unas horas después se integró un sólido bloque exigiendo publicamente el respeto a la autonomía universitaria. Directores de preparatorias y facultades aseguraron que se logró integrar un sólido “bloque de contención” que contribuirá a que no se den “madruguetes” y ser un contrapeso para evitar que los grupos de presión o poder externos “tomen por asalto” la UANL.
Coincidieron en afirmar que la correlación de fuerzas ha cambiado, debilitando a quienes eran promovidos, o se auto promovían, como los favoritos de personajes ajenos a la comunidad universitaria.
Asimismo, integrantes de distintos sectores y partidos políticos han lanzado posicionamientos públicos exigiendo que el gobernador Samuel García “saque las manos” de la universidad, señalando que las decisiones internas deben tomarse en absoluta libertad y sin presiones políticas o económicas, pues sería una clara violación a la autonomía universitaria.












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