Mujeres de la Guerra de la Independencia: una insurgencia en mucho, aún desconocida…

Raúl A. Rubio Cano

Decía el Che Guevara que el “Ser Revolucionario”, permite llegar al escalón más alto de la especie humana…Y esto, es el sitio al que llegan aquellos que han emprendido una lucha para transformar su realidad y ofrecer mejores condiciones de vida para sus semejantes y la Madre Naturaleza.

Las mujeres que participaron en la Guerra de Independencia en México, a partir de 1810, fueron seres que a pesar de sus condiciones socioeconómicas y culturales diversas, lograron con sus acciones, con sus sacrificios, legarnos una Patria Independiente; pero, ha sido muy lamentable el amplio desconocimiento de su formación y proceder revolucionario, ya fuera desde la criolla más ilustrada, hasta la peona de hacienda, la esclava, la indígena. El hecho de haber tomado las armas y tumbar con otros combatientes del sexo masculino al poderío Español de aquellos años y finalizar así, con el dominio del “Gachupín” y sus socios o colaboradores, lleva a estas mujeres, evidentemente a ese escalón más alto de la Humanidad que mencionó el Che y por lo tanto, merecen todo nuestro respeto y admiración.

Esa realidad de las mujeres insurgentes, que nos dieron un México Independiente y Soberano, poco se conoce de ello a no ser lo que se cuenta de personajes muy singulares como Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, María Ignacia “La Güera Rodríguez”, y otras más, pero, en realidad, domina el olvido en los estudios históricos de la soldadera que hasta puestos de alto rango llegaron a obtener por su participación en combate contra el ejército realista; se olvidan en la historia oficial y de aficionados, de las mujeres que acompañaba a las tropas insurgente cargando armas diversas y preparando los alimentos para los combatientes y, hasta su propios hijos; se olvidan a las que cuidaban a los heridos; se olvidan de las torturadas y fusiladas, ahorcadas, pasadas a cuchillo por los realistas; se olvida de tantas cosas la historia contemporánea, que presenta a la historia oficial, como una historia escrita por evidentes “machistas” porque nunca indagaron que detrás de un soldado insurgente, hubo también mujeres y niños, niños tan pequeños que participaron en los combates tocando el tambor. Definitivamente, ha podido, hasta la fecha, más la misoginia en los investigadores (masculinos en su mayoría), para prácticamente desconocer la participación de la mujer en esa Guerra de Independencia, que hoy en estos días, recordamos con respeto y admiración, porque con el gobierno de la 4T, un gobierno del Pueblo, para el Pueblo y con el Pueblo, se va abriendo un proceso indagatorio para llegar de una vez por todas, a esos seres olvidados, a ese (podríamos decir) 50 por ciento de la población que también se levantó en armas y dio lo mejor de sí, su vida, para lograr la independencia de nuestro país.        

El pasado miércoles 14 de septiembre por la noche en la “Catedral de la Cultura Norestense”, por su fuerte influjo cultural en la región, el Centro Cultural Universitario “Colegio Civil” de la Universidad Autónoma de Nuevo León,  la doctora Ángeles González Gamio, tomó el tema arriba mencionado y ofreció una bella y sustanciosa conferencia, para así llamar la atención del valor humano de las mujeres insurgentes mexicanas y que en sus investigaciones, ha ido  recuperando esos procederes femeninos y combativos y, demostrando así la trascendencia de esas mujeres guerreras y de su amor por construir un país independiente y soberano para los mexicanos.

Este tipo de evento en Colegio Civil, es de alta trascendencia para un mundo que desde los años sesenta del siglo pasado, abrió el espacio a la participación femenina en las más diversas realidades del existir humano, un ser que siempre estuvo y está en muchos lados, pero nunca, se le quiso reconocer; no sólo en nuestra realidad más inmediata, sino a nivel nacional y mundial y, donde la Universidad Autónoma de Nuevo León, con la rectoría del doctor Santos Guzmán y del encargado del despacho de la Secretaría de Extensión y Cultura. el doctor José Javier Villarreal, van abriendo el telón de la gran realidad que aún es desconocida (o vilipendiada por plumas de la más siniestra postura conservadora) y en todo caso, se busca en los programas de las culturas imperialistas, hablar y promover un “feminismo individualizado”, que pinta paredes o quema policías y palacios, pero olvidan que no es con desplantes y accionar de una violencia anárquica, sino de él reconocer que la emancipación de las mujeres es un asunto como diría a finales del siglo XIX, Federico Engels, de participar conjuntamente con los hombres, en las luchas de los pueblos para lograr mejores condiciones de vida y ahora, ya se agrega en esa línea de emancipación: el respeto a la Madre Naturaleza.

Lo anterior queda muy bien demostrado, en las historias de vida que nos brindó en su conferencia la doctora González Gamio, en el caso de Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario o la increíble Güera Rodríguez o, en el caso de las mujeres humildes de los pueblos de Guerrero que lucharon con el generalísimo Morelos, todas, sin excepción de poderes económicos, relaciones políticas o diferencias culturales, todas, más que buscar emanciparse individualmente de sus existencias en la vida colonial, prefirieron cambiar la sociedad que habitaban, y así, como diría el Che, llegar al escalón más alto de la especie humana, realidad que hoy, en los trabajos de Ángeles González Gamio, se va poniendo en evidencia.

Enhorabuena por ese aporte al conocimiento histórico de las Mujeres Insurgentes de México y por la Extensión Cultural de nuestra UANL ¡Órale! ¡Viva México!”          

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