Es Monterrey un ciudad Heroica, por su lucha ante el invasor Yankee en 1846…

Raúl A. Rubio Cano

Por fin llegó la Revolución de las Conciencias, que viene promoviendo el gobierno de la Cuarta Transformación y, en el “Bunker” del Neoliberalismo mexicano que es todavía el estado de Nuevo León, se reconoció en Sesión Solemne del Cabildo del municipio de Monterrey, ayer 20 de septiembre del presente, a Monterrey como “Ciudad Heroica”, por la defensa que hicieron sus pobladores ante el invasor Norteamericano en septiembre de 1846.

Tal reconocimiento es el sentir propuestos al Cabildo de Monterrey el pasado 14 de mayo por muy diversas organismos estudiosos de la historia local, como la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, de organizaciones de Cronistas de los municipios de Nuevo León; pero también, de estudiosos universitarios de la UANL, de revistas especializadas en la vida de la entidad como Atisbo; definitivamente, ese reconocimiento es fruto muy diverso de muchos años de persistencia, de mucha gente que ama a su ciudad.

Obviamente, que la justificación para tan nominación de Monterrey como Ciudad Heroica, a nuestro parecer, es una material muy general de lo sucedido en esos días del 20 al 25 de septiembre de 1846, tal vez porque quien hizo definitivamente la propuesta no quiere llamar la atención sobre la barbarie del invasor y de que ello daría pie posteriormente a la destrucción sobre la población civil en lo que serán futuras guerras a lo largo y ancho del planeta por los Estados Unidos de América; sin embargo, la documentación presentada y los diferentes sectores de la entidad que la apoyan, permitieron que el gobierno municipal del alcalde Luis Donaldo Colosio Riojas y el Cabildo regio, aprobaran -al igual que la Asociación de Ciudades Heroicas de México-, tal nominación de nuestra metropolitana ciudad.

La Revolución de las Conciencias…

Sólo en un ambiente como el que ya vive la entidad (no digamos el país entero), por los influjos de la 4T y su Revolución de las Conciencias, es posible que se arribe a tal reconocimiento de Monterrey como Ciudad Heroica. Para los que lo dudan o hasta se llegan a burlar de ello, basta comentarles, que un servidor hace muchos años tenía que valerse de programas deportivos de radio en Multimedios y del apoyo del entrenador profesional, Juan Carlos Flores Olivo, para hablar del tema en esas fechas de la invasión; los tiempos de 36 años de Neoliberalismo feroz y más, en una ciudad como Monterrey con su mentalidad pro Yankee, Texana (algo que aún persiste, si no pregúntenle al gobernador  Samuel García de ello), hacía casi imposible reconocer esa labor heroica de nuestros ancestros contra el invasor Yankee. Sin embargo, luego vendrían medios de comunicación como el Regio.com que presidía Leopoldo Espinosa Benavides (hoy cronista de Monterrey); organizaciones como “Los Amigos de la Batalla de Monterrey” y revistas como Atisbo, organizaciones de historiadores y cronistas y hasta el mismo Centro INAH, Nuevo León, con la dirección de Héctor Jaime Treviño Villarreal, aceleraron la toma de conciencia sobre el tema y fueron cambiando las cosas para ir hablando con mayor decisión y profundidad de lo suscitado en esos tórridos días de la Invasión del Yankee. Hoy, doña Sociedad Civil, ya está más que alborotada en esos sucesos de 1846 y, hasta se sigue luchando por establecer un sólido mueso impulsado por Los Amigos de la Batalla de Monterrey, sin olvidar, que en tiempos de Héctor Jaime, en el Centro INAH, se erigió un pequeño museo de sitio sobre la citada Batalla de Monterrey, a un lado de la calle Héroes del 47 y la calle Washington, gracias también, a la donación de pequeño espacio por desarrollador urbano de nuestra ciudad y las obras del Paseo Santa Lucía.         

Lo que luego no se quiere decir sobre la Batalla de Monterrey…

Basta en todo lo arriba mencionado para hacer los siguientes apuntalamientos: El 20 de septiembre de 1846 acampó en La Nogalera (Santo Domingo), hoy sitio ubicado en el municipio de San Nicolás de los Garza, unos seis mil elementos del ejército del Yankee a cargo del general Zacarías Taylor, para atacar Monterrey.

El 21 de septiembre enfilarían hacia el centro de la ciudad (Barrio Antiguo y Santa Lucía) para eliminar las diferentes fortificaciones que el Pueblo de Monterrey y el Ejército Mexicano construirían para resistir la embestida del invasor. Pero, la artillería desde la fortaleza de La Ciudadela, contaba con excelentes operadores que eran los integrantes irlandeses del Batallón de San Patricio, estos causaron con su apertura de fuego por poderosas piezas de artillería, decenas de bajas al Yankee, por los terrenos de lo que hoy es conocido como Calle Félix U. Gómez con Washington, frente a la fortificación mexicana de Las Tenerías.

Posteriormente del ataque de artillería, se dio orden de degüello a los sobrevivientes por la caballería mexicana y, las tropas invasoras huyeron como pudieron hacia su base en La Nogalera. Sin embargo, en esa acción, generales traidores a México, detuvieron el remate al invasor y los dejaron escapar del campo de batalla. Esa noche, mandas de hambrientos lobos se darían gusto comiéndose los cadáveres del invasor.   

Al día siguiente, tropas norteamericanas se reagruparon y organizaron redoblando sus ataques por varios puntos de la ciudad como eran la misma Ciudadela, El Obispado, el cuartel de la Federación y el centro de la ciudad de Monterrey, atacando con su artillería no sólo las fortificaciones mexicanas, sino a la población civil de Monterrey. Por primera vez, en las historia de las invasiones del Imperialismo Yankee, se atacaría en forma masiva y con artillería la población de un pueblo invadido por los gringos, muchos pueblos vendían después en la historia del poderío militar del Yankee a nivel mundial; pero Monterrey, fue el primero en la lista. Un año después, atacarían el puerto de Veracruz desde sus navíos de guerra y antes de desembarcar a sus cuerpos de Mariners, que allí estos, tendrían su bautizo de fuego.

La indignación de tal venganza del Yankee contra la población civil de Monterrey, por la carnicería que les causó la artillería de los San Patricios, ablandó definitivamente la defensa de la ciudad, pero también, se han registro crónicas de militares invasores que maldicen ese momento de ataque a la población civil, asegurando que ellos fueron a pelear con soldados, a bombardear fortificaciones de tropas mexicanas, no para destruir hogares, mujeres y niños (¡Hey! Yankee: Remember Viet Nam). Se inaugura así, la barbarie del Yankee contra otros pueblos del mundo un 22 de septiembre de 1846 en Monterrey.       

Esta referencia de ataque a la población civil de nuestra ciudad, nadie lo ha manejado con la óptica que aquí señalamos, pero hay suficientes materiales para armar a fondo ese comportamiento criminal de Yankee desde el 22 de septiembre de 1846 en Monterrey. Sólo un ambiente de un gobierno del Pueblo, para el Pueblo y con el Pueblo, es la realidad que nos faltaba para ir al fondo del asunto de la destrucción de nuestra ciudad por el Yankee. Así, el bombardeo de la población, lejos de amilanar a nuestro pueblo en septiembre de 1846, lo volvió un guerrero incansable, porque hombres, mujeres y adolescentes, dieron feroz batalla, casa por casa, contra el invasor; una batalla, que nunca pudo ganar el Yankee y, ante un muy destruido pueblo de Monterrey pero, con muy alta moral y combatividad, el Yankee prefirió firmar armisticio.

Tal vez si los mandos militares mexicanos no hubieran estado infiltrados de traidores, sirvientes de Antonio López de Santa Ana, otra historia se hubiera escrito sobre los Estados Unidos y su ejército ese día 21 de septiembre que el bombardeo de Los San Patricios diezmó al invasor. En fin, la lección es muy grande y clara: ¡Basta de traidores a la Patria! ¡El Pueblo unido, jamás será vencido!

Otras acciones para recordar el 176 aniversario de la defensa Heroica de Monterrey

Guardia de Honor y Memorial Solemne. Plaza Histórica de la Batalla de Monterrey de 1846, miércoles 21 de septiembre, 6 pm.

Inauguración de la exposición temporal: Bajo Fuego y Metralla. Museo Regional de El Obispado, jueves 22 de septiembre, 8pm.

Ceremonia Cívica Oficial para conmemorar el 176 aniversario de la Batalla de Monterrey de 1846. Plaza Histórica de la Batalla de Monterrey de 1846, domingo 25 de septiembre, 10 am.      

Definitivamente, la Revolución de las Conciencias está en franca acción, porque ante el silencio de décadas y olvido del sacrificio de nuestros ancestros contra el invasor Yankee, hoy nuestro Pueblo y sus autoridades han despertado… ¡Yankees go home! ¡Viva México!

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