EL VALIENTE PASO AL FRENTE DEL PRI

Esperemos que sea permanente por el bien de México y de él mismo.

Crónicas Ausentes

Lenin Torres Antonio

Independientemente del caso Alito, el PRI rectificó la aberrante posición que había pactado con el PAN y el PRD de un inmovilismo parlamentario contra natura, que no tan sólo afectaba a México sino al mismo PRI como partido político. Y con ello, apoya lo que es urgente a México, el problema de la violencia organizada y el delito, que se necesita atender en su justa dimensión, como un problema común que no tan sólo es de los gobiernos municipales, estatales y federal, sino de todos los poderes y la sociedad.

El problema de la violencia tiene causas multifactoriales, por lo que no se puede atajar únicamente con el enfrentamiento y persecución directa a los actores causantes de la violencia, sino también, como lo ha dicho el presidente Obrador, atendiendo las desigualdades, fomentando la educación, y la cultura de la legalidad y la paz, cortando las fuentes de financiamiento, atendiendo el problema de las adicciones; y pedir enérgicamente a los países consumidores, principalmente a EEUU, que atajen las redes de suministro, y el terrible problema que no quieren verlo así, de adicciones, y contenga el tráfico ilegal de armas.

El PRI sale de su postración, y ojalá se dé cuenta que es un Partido Político que construyó las instituciones del estado moderno mexicano, y rescate sus principios sociales y nacionalistas, que no olvide que fueron priistas como el presidente Lázaro Cárdenas quien expropió y nacionalizó la Industria Petrolera, y  el presidente López Mateo quien nacionalizó la Industria Eléctrica, e incluso éste último, advirtió y predijo a los apátridas conservadores que desoyeron que los recursos energéticos deben ser aprovechados por los mexicanos y no por los extranjeros.

Insisto que una 4T pasa por la pluralidad y la diversidad, y que es necesario el fortalecimiento del Sistema de Partidos Políticos para fortalecer la democracia, pero Partidos Políticos alejado del poder económico y del poder mediático, e incluso del poder público emanado de los mismos partidos políticos, que les permita ejercer la sana autocrítica, fundamental para enriquecer la gobernanza y no perder el camino de gobernar para todos y con todos.

México vive una coyuntura histórica fundamental para definir su futuro, construir desde el presente el nuevo sistema político y la nueva cultura política que deja atrás las prácticas nocivas del poder público de corrupción e ilegalidad, coyuntura fundamental para resolver los graves problemas que laceran su vida social, la pobreza, la violencia, la marginación, entre muchos más.

No hay otro tiempo, o se deja de luchar por el poder por el poder como lo está haciendo esa oposición apátrida de la Alianza contra natura del PAN-PRI-PRD, que ahora el PRI parece alejarse y se da cuenta que debe actuar como un Partido Político y no como parte de una banda de delincuentes de poca monta, o se participa de forma civilizada en la 4ª Transformación pacífica de México, y se vale a los Partidos Políticos, sin perder su identidad y su posición ideológica, la pluralidad debe ser el sello de la consolidación de ésta 4ª T. de México.

Desde que el PRI dio muestra de querer retomar su papel de auténtico Partido Político, el poder económico y mediático colérico e iracundo se lanza contra su presidente Alejandro Moreno acusándolo de “traidor”, y la pregunta no se hace esperar, ¿traidor a la guerra sucia, a la mentira, a la actitud fascista y apátrida de esa monstruosa Alianza contra México?, ¿traidor a ese inmovilismo parlamentario que eufemísticamente llaman “moratoria”, contraviniendo su responsabilidad parlamentaria republicana?, o ¿a esa estrategia de acechar el error del adversario (AMLO) para hacer leña del árbol caído, sin darse cuenta que México es otro?, y no darse cuenta que pese a invertir sumas millonarias la clase económica para desbarrancar la 4ª T. sus resultados son contrarios a su voraz interés de volver al “pinche poder”.

Alito, hizo bien, todos no podemos quedar “sentados contando los muertos”, debemos participar en un problema que es de todos, y que se generó por los malos gobernantes que tuvo México, reconociendo que el problema de la violencia no se da por generación espontánea, hubo un proceso de degeneración y desatención que hay que corregir, porque México no merece vivir con miedo.

Claro que la violencia no es un problema cualquiera como lo he dicho, hay muchos factores que deben atenderse como comento más arriba, y que esos miles de mexicanos involucrados en el narcotráfico y la delincuencia organizada deben tener las condiciones para una vida digna y una verdadera reinserción social, y para ello se hace urgente incluso que proponga el poder legislativo una ley de amnistía o perdón a los mexicanos involucrados en la delincuencia organizada, pero para estas y otras iniciativa, México requiere entrar en un periodo de Reconciliación Nacional que mitigue los odios, las pasiones, las vendettas, y abra paso al trabajo colaborativo, a entender que existe asuntos de la agenda nacional que son responsabilidad de todos y todas, y que la política y hacer política implica ética y corresponsabilidad, y que además conlleva pluralidad y diversidad de ideas, de credos, de razas, de identidad.

Los nuevos tiempos donde el nuevo proyecto de nación implican nuevas narrativas, actos valientes, consciencia social, y voluntad; además sentido común e inteligencia, no descartemos la posibilidad de conciliar las diferencias en un punto en común que es México, por eso dar el paso adelante no es poca cosa, más cuando el odio puede más que el amor por la patria.

México es el lugar común para todos, y para entender esto, basta mirar el comportamiento de las grandes economías y potencias, donde sus actores públicos y políticos podrán ser diferentes y agarrarse de las greñas, pero los intereses de la patria siempre son superiores a los intereses de grupo e individuo alguno. Por el contrario, México es la historia de sojuzgamiento a los intereses externos, siempre mirando a fuera, y obedientes y sumisos hemos sido saqueados, explotados y humillados. Ya es hora de que apostemos por un verdadero nacionalismo.

Por eso aplaudo ese paso adelante del PRI, y la bienvenida que le hace el presidente Obrador, quien no ha dejado de invitar a que se sumen todos a consolidar la 4ª T. de forma pacífica de México, quien ha estado gobernando para todos sin distinción alguna, y quien tiene la firma consciencia que todos son importantes y vitales para México.

Ojalá ese paso adelante del PRI sea permanente y se sume a ser protagonista en la 4ª T. de México, y no espere estático la muerte anunciada donde lo ha situado sus malos gobernantes (Salinas, Zedillo, Peña Nieto) y esa monstruosa alianza con los conservadores quienes son los verdaderos enemigos del México libre y soberano.

Septiembre de 2022

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